Ponencias sobre los ferrocarriles


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3ª JORNADAS DE HISTORIADORES Y CRONISTAS BARRIALES
REALIZADAS EN ROSARIO EL 17 y 18 DE OCTUBRE DE 2008.


Historia del Pasado Reciente
Prof. Otero Cintia María
Prof. Ramírez Eduardo
“Rescatando la Historia de los obreros ferroviarios de Basavilbaso”

PROYECTO DE RESCATE Y PUESTA EN VALOR DEL PATRIMONIO TANGIBLE E INTANGIBLE DE LOS EX-OBREROS FERROVIARIOS DE LA ESTACIÓN BASAVILBASO DEL FERROCARRIL ARGENTINO, LÍNEA URQUIZA, A TRAVÉS DE SUS HISTORIAS DE VIDA Y SU MEMORIA COLECTIVA.

  La presente exposición no tiene por finalidad ser un texto acabado que teorice sobre el tema sino, en última instancia, la presentación y sociabilización del proyecto de investigación impulsado por el Grupo de Estudios Históricos “La 43” , del cual somos parte, y que nace de comprobar la importancia del ferrocarril y del obrero ferroviario, en su doble función de trabajador y ciudadano, para la historia de la ciudad de Basavilbaso.

   Dicha situación está claramente fundamentada por documentos tangibles existentes en la ciudad de Basavilbaso, que registran su vida económica, política, religiosa, social, entre otros aspectos; conformados por documentos escritos, fotográficos, mobiliares, arquitectónicos y todo elemento material que brindan datos referentes a su realidad pasada y sobre la conformación identitaria de la comunidad.

  Así como sucedió desde que el primer tren surcó por estas tierras, y a lo largo del territorio de nuestro país, hasta llegar a nuestros días con una realidad que nos marca una acción a seguir. “Estos valores se relacionan con los significados que adquiere la estación para cada comunidad, en especial cuando se vincula a la fundación del asentamiento o a etapas claves de su evolución.

  También se relacionan con la conformación en la ciudad de una zona, barrio o sector con valores singulares para la localidad. Significados que pueden contribuir a la afirmación de la identidad del bien y al fortalecimiento de sus lazos con los integrantes de una comunidad” .

   También, debemos tener presente que aún perdura toda la documentación intangible, conteniendo información vital para la comprensión de los hechos del pasado. Datos que el hombre conserva en sus recuerdos y que urge registrar rápidamente. Fuente que necesita asentarse en un soporte material que le permita permanecer en el tiempo para formar parte de la memoria colectiva; pero desde otra función, no solo como transmisión tradicional sino como fuente material de información.

   Memoria que se halla celosamente almacenada en el sentimiento de una población, memoria que se resiste a desaparecer porque lo considera esencial a si misma, al darle vida, valor y sentido a su existencia. Memoria que no permite que los hechos, aún pasadas varias décadas, “mueran en las aguas del olvido”.

  Memoria que aflora ante cualquier referencia que intente rescatar el pasado, desencadenando un complejo conjunto de datos que recomponen el desenvolvimiento de la civilización en el medio local, regional, nacional o internacional. Memoria que atesora la experiencia de cada uno de los integrantes de una sociedad en continuo movimiento; pero que está ahí, no nos engañemos, en latente peligro de desvanecerse con el tiempo.

   Es tarea del profesional de la historia así como del cronista e idóneo , como formadores de documentos, no permitir que esto se convierta en realidad, precisamente porque uno de "[…] los mayores problemas de los nuevos historiadores son, sin dudas, los de fuentes y métodos." Entonces, como la historia se hace con documentos, resulta ineludible el rescate y puesta en valor de ambas fuentes documentales -tangible e intangible- en peligro de desaparecer y, diciendo junto con Henry Marrou, "una vez planteada la cuestión, es preciso hallarle una respuesta, y aquí es donde interviene la noción de documento: el historiador no es un nigromante al que nos podamos imaginar evocando las sombras del pretérito mediante recursos mágicos” .

   La historia, en los últimos años, se halla jaqueada por nigromantes que, a través de sus producciones mediatizadas sin sustentos de investigación, dejan sentadas las bases de un pasado que se sostiene con sólo presentar un sentido verosímil; herramienta fundamental de la literatura como expresión artística; pero que la historia como ciencia necesita superar por lo comprobable para no terminar siendo meros sofistas del pasado.

   Si pretendemos que esto no suceda, el relato de un hecho histórico tiene que tener el sustento de una investigación científica basada esencialmente en documentos, para lo cual es necesario que existan, se conserven y trabajen.

   Por eso, como “el pasado no nos es asequible directamente, sino sólo a través de los vestigios, inteligibles para nosotros, que ha dejado tras de sí, en la medida en que esos vestigios han subsistido, en que nosotros los hemos encontrado y en que somos capaces de interpretarlos" ; nos plantea, de esta manera, una realidad que le es propia al acto de la investigación histórica: para poder realizar nuestra tarea de investigadores es necesario contar con el material que nos permita acceder a ese pasado humano que estamos indagando.

   En este sentido la tarea de quienes estamos interesados en su rescate y teniendo en cuenta el valor que para el patrimonio histórico de una comunidad reviste el resguardo de su memoria y el significado que tuvo y tiene para la ciudad, dado que uno de los elementos causantes de la fundación de la misma fue la instalación del ferrocarril en la zona, a su vez por el relevante número de familias involucradas en el movimiento ferroviario y siendo éste constitutivo de la identidad que le es propia y distintiva, es que consideramos un hecho de trascendencia y de suma importancia el rescate del fondo oral y documental, su puesta en valor y accesibilidad a las mismas.

   El presente proyecto, además, se propone para una localidad que está perdiendo los últimos testigos vivientes de parte de su historia reciente, la necesidad de salvaguardar la memoria social de los acontecimientos para reconstruir los escenarios poco conocidos de la vida cotidiana, se torna urgente e imprescindible.

   Tal vez sea ésta la única manera de preservar una historia que se desvanece irremediablemente con el correr del tiempo: implementando sistemas de rescate de la memoria social para intentar estructurar un tejido que, entre la historia oficial y la historia de aquellos que no la escriben pero que fueron sus protagonistas, complete una versión más rica y veraz de los acontecimientos en su complejidad.

  De esta forma se asegurará a las generaciones futuras la posibilidad de investigar su pasado en base a la documentación del testimonio de los ciudadanos que los precedieron y se podrá despertar e incentivar en la población una reflexión acerca del valor de su historia local como patrimonio cultural.

   Por esta razón, creemos que es importante poder comunicar lo que realizamos para intercambiar experiencias y, por medio de ello, construir una red de conocimientos que nos permita plasmar su historia a través de la red ferroviaria, así como el ferrocarril se fue desarrollando estación por estación.

Descripción del Proyecto

   El presente proyecto de Historia Oral y creación de un archivo digital consiste en la realización de diversas actividades de investigación y académicas con la finalidad de rescatar aspectos fundamentales de la identidad de la ciudad de Basavilbaso. A través de la memoria biográfica personal y colectiva del ex obrero ferroviario y la creación posterior de un Archivo Oral y Fondo Documental que documente la historia viva de la localidad y su zona de influencia.

   También, se pretende fomentar en la comunidad la participación en este proyecto a través de la elaboración de concursos monográficos. Dicha contribución de la comunidad educativa se verá reflejada a través rescate del lenguaje de los trabajadores del riel y la influencia de esta actividad laboral en las expresiones artísticas del lugar. Para lo que se cuenta con un equipo especialmente entrenado que orienta el proyecto con el propósito de resignificar históricamente el aporte testimonial del sector obrero ferroviario de la comunidad de Basavilbaso, Entre Ríos.

   Con la intervención del Grupo de Estudios Históricos “La 43”, el aporte testimonial del obrero ferroviario y de la comunidad, se rescatará la vida ferroviaria de Basavilbaso, uno de los tantos parajes iniciados a la vera del ferrocarril en la provincia de Entre Ríos, en particular, y la Argentina.

Fundamentación

   La sociedad actual reclama, cada vez más, del conocimiento de su pasado, tiene necesidad de establecer hitos que le permitan reconocerse y diferenciarse en este mundo globalizado y a la vez particularizado. Pero, al mismo tiempo, no asume la responsabilidad por conservar los documentos que hacen posible tal aspiración. Limitando el problema a una solución retórica, donde solamente tienen éxito quienes pueden realizar un trabajo que es verosímil al deseo del reclamo, pero que no tiene nada que ver con el objeto de la historia.

  Sólo a través del documento podemos satisfacer la historia y no por medio de una verborragia anecdótica que parece no necesitar del sustento probatorio y que tanto se ha propagado en los últimos años. Sin lograr forjar en su comunidad el sentido de permanencia y trascendencia en el tiempo: tan sólo son cuestiones de modas muy atadas al presente sin cimientos en el pasado ni proyecciones al futuro.

   Es en esta tensión, instalada en el juego entre la memoria, el olvido y el sentido de trascendencia, donde cobra importancia la concientización por la conservación de todo vestigio que permita conseguir lo que tanto se anhela: conocer lo que pasó para entender lo que somos y planificar lo que seremos. Juego ligado directamente a la experiencia vital que se ha tenido, la cual determina cuáles son los aspectos recordados o desechados.

  Usualmente, el concepto de historia esta ligado al de memoria, es decir, como una sociedad ve y reconstruye su pasado a través de lo que ésta ha dejado transmitir. “Pero el olvido colectivo es seguramente una noción tan problemática como la de la memoria colectiva. Si la encerramos en una acepción psicológica, pierde virtualmente todo su sentido.

  Estrictamente, los pueblos y grupos sólo pueden olvidar el presente, no el pasado. En otros términos, los individuos que componen el grupo pueden olvidar acontecimientos que se produjeron durante su propia existencia; no podrían olvidar un pasado que ha sido anterior a ellos, en el sentido en que el individuo olvida los primeros estadios de su propia vida.

  Por eso, cuando decimos que un pueblo "recuerda", en realidad decimos primero que un pasado fue activamente transmitido a las generaciones contemporáneas a través de […] "los canales y receptáculos de la memoria" y que Pierre Nora llama con acierto "los lugares de memoria"; y que después ese pasado transmitido se recibió como cargado de un sentido propio.

  En consecuencia, un pueblo "olvida" cuando la generación poseedora del pasado no lo transmite a la siguiente, o cuando ésta rechaza lo que recibió o cesa de transmitirlo a su vez, lo que viene a ser lo mismo. La ruptura en la transmisión puede producirse bruscamente o al término de un proceso de erosión que ha abarcado varias generaciones. Pero el principio sigue siendo el mismo: un pueblo jamás puede "olvidar" lo que antes no recibió”.

   Es aquí donde radica nuestra responsabilidad por conservar la memoria para las generaciones venideras. En este caso específico, realizar todo el esfuerzo por mantener la riqueza del fondo documental tangible e intangible que hemos heredado y rescatar de los protagonistas, a través de la historia oral, todo el conjunto de datos que permanecen en los “lugares de la memoria” de quienes participaron, directa o indirectamente, del desarrollo de este proceso histórico, evita que la desidia interrumpa la memoria y posibilite el avance del olvido, creando lagunas en la historia que, difícilmente, puedan ser salvadas por el historiador.

   Los documentos generados por los hombres, a través de su accionar en la realidad, con el tiempo adquieren trascendencia tal que requieren de un cuidado respetuoso para que no se pierdan por la corrupción del soporte material o el desinterés coyuntural de los hombres. Junto a los ejes anteriores, memoria y olvido, se hospeda el sentido de trascendencia en la conciencia de la sociedad que es creadora de su propia historia, la valora y la conserva; pero, que al mismo tiempo, continuamente intenta destruir en una actitud cuasi esquizofrénica.

  Es de vital importancia propiciar responsabilidad por la conservación de los documentos en nuestra sociedad para poder valorar, a través de sus hombres e instituciones, la real dimensión y alcance que tengan nuestras acciones en el desarrollo de la historia. Por esta razón, es fundamental crear conciencia en la preservación del documento como en la generación del mismo. Puesto que, como ya se expresó, tenemos responsabilidad con la historia pero también, al mismo tiempo, con los futuros historiadores.

   Ya no nos encontramos en la misma situación que hace más de cien años, hoy no podemos desconocer el avance de la Historia como ciencia. Si reconocemos el valor de los documentos para nuestras investigaciones, no podemos hacernos los distraídos con respecto a los que serán útiles en un futuro y están en plena gestación en estos momentos. Asimismo, como lo expresáramos anteriormente, no podemos ser quienes permitan que ésta generación corte la transmisión de la tradición a nuestros herederos.

   El documento tangible posee dos valores, a los cuales tenemos que darles, perentoriamente, igual jerarquía. Por un lado, su valor legal, estipulado por el Estado y sus leyes, que nos obligan a conservarlo mientras éste no prescriba (es sobre el que, social e institucionalmente, realizamos un cuidado coaccionado que facilita su supervivencia). Pero, por otro lado, una vez prescripto, el documento transforma su valor legal en histórico; aquí es donde radica el problema, pues no existe aún el elemento de coacción que asegure su resguardo, sólo se comparten buenas intenciones. Ésta es una de las cuestiones más importantes que debemos revertir en estos momentos.

  Todos los días se pierden documentos por diferentes razones, las más comunes son: falta de espacio físico que permita su cuidado y falta de presupuesto para poder realizar las acciones necesarias para su conservación. Pero, aunque es la realidad, no es tan terrible como la indolencia por buscar alternativas que permitan solucionar la falta de espacio o de conservación, y la única opción valedera es que se transforme en parte de la basura que se acumula en los suburbios de nuestras ciudades. Es quizás reflejo de las prioridades que se manifiestan en la sociedad actual, que no escatima esfuerzos por mejorar la coyuntura sin preocuparse por la proyección.

   Falsa opción, si se tiene en cuenta que es viable asociar voluntades que deseen revertir la situación. Es posible que todos podamos salir ganando en esta circunstancia, solo hay que tener la capacidad de no mirar solamente el problema desde un interés específicamente práctico y utilitario, resolviendo en consecuencia dentro de la esfera propia, sino ver que la solución puede hallarse en un ámbito diferente que le adhiera el valor histórico al finalizar su valor legal. En otras palabras, si se reconoce el valor histórico de la acción de los hombres en sociedad, si se comprende que en la suma de voluntades está la posibilidad de solución, ese legado no debería engrosar el amplio campo del olvido que en la actualidad se crea constantemente.

   Falsa opción, cuando se perciben las características que hicieron del ferrocarril un hecho importante para la historia de nuestro país, enraizándose en cada rincón del territorio. Su desarrollo está plagado de aspectos que rememoran su importancia; pero no como hecho que ya fue, con un sentimiento nostálgico, sino como una necesidad que está ausente en nuestros días. En este sentido, la Historia como ciencia no es un enterrador que viene a sepultarlo como un bien perdido. Entendemos que una memoria histórica se hace “fuerte” o “hegemónica” en el presente porque esta resolviéndose alguna cuestión hacia el futuro mirando el pasado. Si tenemos en cuenta esto veremos cuanto de realidad encontramos al escuchar hoy que “[…] del ferrocarril se lo esperaba todo: población, industria, riqueza, cultura, orden interno, seguridad exterior. Había que ganar etapas con apremio casi angustioso y no podían ajustarse a un criterio estrictamente comercial las medidas adoptadas para conseguirla” “[…] el ferrocarril va a poblar las soledades, a dar riqueza donde hay miserias”

   O cuando un ministro dijo, refiriéndose al ramal Rosario – Córdoba “Gracias al gobierno del General Urquiza, que concibió, hizo la concesión y protegió esta obra. Gracias al gobierno del General Mitre, que penetrado de su importancia no se dispensó de sacrificio alguno para procurarle todos los medios que fueran necesarios para que llegara a su término” ; siendo “el resorte principal de la unión de la República en sus intereses materiales, como conductor de sus programas morales y como agente para la realización de sus instituciones” ; “[…] ha puesto en práctica, además, otros medios favorables a la colonización agrícola […] Entró luego en comunicación con los propietarios, instalándolos a que los colonizaran o arrendaran, y para ello les ofreció rebajas en los fletes para material de construcción, implementos agrícolas y la traslación de cultivadores dedicados a afincarse, así como el transporte de muebles, equipajes, animales y herramientas de trabajo.

   El ferrocarril ha sido siempre, por propio interés, el más franco y liberal aliado de todo propósito de adelantamiento económico”

   A su vez, “[…] los obreros han encontrado cosas de valor inestimables, como es la de acoger en sus filas, en primer término, a sus hijos. Se recibe a sus hijos, se les da trabajo, y los padres pueden ser sus maestros” ; “siendo su medio de vida, su formación se la deben al ferrocarril, los amigos, muchos son de la infancia pero la mayoría fueron amigos y compañeros ferroviarios. Lo que posee, su familia, su casa y el estudio de sus hijos fueron en base a los ingresos del ferrocarril”

“En nuestro país la nacionalización de los ferrocarriles posee el valor de una de las más preciadas reivindicaciones nacionales, el de rescate de uno de los engranajes fundamentales con que se contaba para el mantenimiento de la dependencia y el atraso del país, asegurando así su posición privilegiada en el reparto de la renta nacional”

“Desafortunadamente, los mitos encierran una fuerza superior a la realidad misma, al que no es ajeno la información mezquina, la propaganda interesada y por sobre todo, la incapacidad de comprender el problema ferroviario integrado en una totalidad económica nacional”

   Al analizar críticamente y comparar las diferentes expresiones seleccionadas vemos la impronta de una realidad que dista de permitirnos la búsqueda de un pasado nostálgico para cerrar una etapa terminada. Nos muestra la vigencia de una necesidad generada por un proyecto neoliberal, en búsqueda del achicamiento del Estado, cuyas consecuencias hoy estamos comenzando a vislumbrar. Pasado que nos hace responsables de la construcción de nuestra historia presente.

   Sin embargo, sabemos que la historia intenta permanentemente acercarse al pasado, aunque nunca pueda reflejarlo en toda su complejidad, ya que, como todo vestigio, tiene un importante enemigo contra el cual debe luchar permanentemente: la acción del tiempo, que va desdibujando, borrando y destruyendo esas señales, y con ellas nuestras raíces. Por eso, así como se está ante la posibilidad de descubrir nuevos documentos, que nos permitan aclarar el pasado, también nos encontramos expuestos a la pérdida de esos rastros valiosos; oscureciendo, con un manto de niebla, la inteligibilidad y validez de esas explicaciones.

   Todo documento (escrito -oficial o privado, primario o secundario-, oral, fotográfico, iconográfico, fílmico, material) es una huella para recorrer el sendero forjado por hombres y mujeres en el pasado y, por lo tanto, con cada pérdida se compromete la posibilidad de caminarlo, retrospectivamente, y lograr conocer, lo más cercanamente posible, lo que fue.

   Nuestro proyecto apunta a rescatar esas historias que nos permiten entender como somos.

Breve reseña de la estructura del proyecto

   La investigación histórica, en su evolución metodológica y epistemológica, dejó de ser un acto solitario y oculto, en donde lo único que sale a la luz son sus resultados. Los avances en el campo historiográfico implicaron una reformulación del concepto de documento y su tratamiento. Al mismo tiempo, el desarrollo de las tecnologías digitales permiten la circulación de la información que contienen sin la manipulación directa con el material documental, ampliando las posibilidades de conservación; puesto que el documento es mucho más que una sola lectura, que una sola interpretación. El documento es la fuente de conocimiento más rica que el hombre deja de si mismo a sus sucesores, es la palabra que trasciende su época.

   Fin que será realidad, en parte, por medio de actividades que fomenten la recuperación del patrimonio documental existente en aquellos lugares donde se encuentren (instituciones o particulares); pero, también, por la tarea de registrar la memoria colectiva que perdura en la sociedad, transformando un archivo limitado, por el tiempo vital, en un archivo abierto al futuro, que amplía sus posibilidades de crecimiento y enriquecimiento con las vivencias de aquellos sujetos históricos, individuales y colectivos, que no se hallan en los registros tradicionales y que estamos a tiempo de preservarlos de su desaparición.

"Todo cuerpo social, en conjunto o en alguna de sus partes, guarda una cierta relación con el pasado, seleccionando algunas cosas que cree valen la pena recordarse, y otras que deja en el olvido […]. Para ello, revisaremos la noción de "memoria" y de "memoria colectiva", las formas y lugares en que se sostiene, los acontecimientos posteriores […] como forma de construcción de esa memoria, y la memoria de los [que estuvieron vinculados al devenir de los hechos] […]. En este recorrido, […] [debemos apelar] a testimonios directos, textos literarios, fuentes periodísticas, monumentos, películas, intentando desplegar el complejo entramado de experiencias del que se nutre la memoria. "

   Su organización debe proyectarse en dos aspectos: la recuperación de la documentación tangible disperso en la comunidad y la recuperación de la documentación intangible que se halla en los hombres y mujeres que han tenido alguna relación con los diversos acontecimientos del pasado.

   En cuanto al primero de los aspectos, la recuperación de los documentos que conforman el patrimonio tangible se debe programar acciones de recopilación y conservación a corto, mediano y largo plazo.

   En cambio el Patrimonio Intangible requiere de otra metodología por su especificidad epistemológica, puesto que el desarrollo de un proyecto para registrar las voces de quienes han formado parte del desarrollo de los hechos implica una participación en la generación del documento, realizando un trabajo de historia oral, historia de vida o biográfica, según los alcances del objeto de investigación, cuya metodología nos permite un resultado científico diferente: la creación de documentos tangibles que resguardan la memoria de los sujetos históricos, individuales o colectivos, implicados.

  A su vez, significa una situación única para el historiador, en la cual puede ejercer un control sobre el origen de la fuente, obteniendo un documento que esta construido con el objetivo específico de ser fuente documental histórica. Puede aplicar la metodología científica, minimizando los inconvenientes de las demás fuentes en su origen, dado que están dirigidas a otros objetivos –políticos, económicos, culturales, sociales, religiosos, entre otros- más relacionados con su presente. En síntesis, a las fuentes orales, en su generación, además de contener esos objetivos se le suma el histórico.

   Teniendo en cuenta el valor que reviste para una comunidad el resguardo de la memoria, es un hecho de trascendencia y de suma importancia el rescate los diferentes fondos documentales, su puesta en valor y accesibilidad, siguiendo las normas de catalogación y acceso que plantea la archivística a nivel internacional, y que requieren de la pericia de profesionales para poder llevarlas a cabo satisfactoriamente; pero que en la actualidad no se encuentran al alcance de todos.

   El mal estado de conservación, de la gran mayoría de los fondos documentales, plantea la implementación de recursos materiales, técnicos y académicos que mejoren su condición actual y le aseguren la supervivencia; para abrirlos a la consulta, sin que eso signifique el deterioro y la pérdida del material para las futuras generaciones de investigadores y público en general.

  Asimismo, "la historia oral, con su riqueza de detalles, su humanidad, su emoción frecuente, y siempre con su escepticismo sobre el quehacer histórico, se encuentra mejor preparada para estos componentes vitales de la tarea del historiador: la tradición y el recuerdo, el pasado y el presente" , supone su registro en un soporte material. Acción que, con el avance de las tecnologías digitales, no admite excusas ni dilatorias.

Objetivos del proyecto

Objetivo General
• Rescatar para la construcción de la historia del presente y futura aspectos de la historia obrera de la ciudad de Basavilbaso que son parte del patrimonio histórico y cultural de la Nación.

Objetivos Específicos:
• Reconstruir las historias de vida de los ex obreros ferroviarios de Basavilbaso y su influencia en la formación de la identidad de la ciudad.
• Rescatar en forma de testimonio oral, las experiencias de vida de ex obreros ferroviarios escogidos de la comunidad.
• Sistematizar en un archivo digital el rescate de fuentes materiales que reflejen la historia de la ciudad no solo en las acciones sino en el lenguaje y el arte.
• Recuperar del olvido los testimonios de vivencias de experiencias del pasado, cuya difusión y análisis contribuyen a una mejor comprensión de las problemáticas actuales.
• Crear un Archivo Oral o Fondo de la Palabra con las grabaciones de todos los testimonios obtenidos por los investigadores que desarrollen trabajos dentro del proyecto.
• Crear un sistema adecuado de documentación del Archivo Oral, para garantizar la eficiente recuperación de la información.
• Gestionar la publicación de los trabajos producidos por los investigadores que colaboran en el programa.
• Alentar la producción de obras sobre la historia de la ciudad mediante concursos, seminarios, talleres y otros eventos similares.
• Coordinar trabajos e intercambios referidos a estas áreas con instituciones educativas y culturales de la comunidad.
• Integrar un sector olvidado de la sociedad – los ciudadanos de la tercera edad – como actores indispensables dentro de un proyecto de revalorización y rescate de la historia local.
• Valorar la importancia de la historia local-social, en contraposición a la idea: “nosotros no tenemos historia”.
• Dejar abierto un Archivo Oral para que, luego de esta experiencia fundadora, pueda ir enriqueciéndose con otros proyectos de rescate de la memoria social.

Metodología de trabajo
Revisión de fuentes

   El grupo de investigación especializado en historia del Presente deberá consultar y compilar todas las fuentes y documentos que se encuentren a su alcance para el período histórico y cultural predeterminado.

   La base documental ha de ser lo más amplia posible y en ella deben incluirse: fuentes hemerográficas, bibliográficas, censos, estadísticas, material gráfico y todo aquello que permita diseñar el marco teórico de la investigación y contrastar, después de obtenida la información, la veracidad de las fuentes orales.

Archivo Oral y Documental digital
Rescate, conservación, organización, sistematización y puesta en valor de todo el material trabajado en el proyecto, desde el vocabulario propio de la profesión y especialidades ferroviarias, anécdotas e historias personales y de grupos, manifestaciones artísticas de distintos géneros y artes.

Entrevistas semiestructuradas para la conformación
de un archivo oral digital (audio y audiovisual)

Realizadas por el equipo profesional del Grupo de Estudios Históricos “La 43”, mediante la metodología de entrevistas semiestructuradas registradas en sistema de audio y, si el caso lo requiere por personalidad o temática o relevancia histórica, en sistema audiovisual. Las entrevistas conformarán el archivo oral digital que formará parte del Archivo Digital de Historia Ferroviaria de Basavilbaso.

Historias de vida
Realizadas las entrevistas semiestructuradas a los ex obreros ferroviarios y personas cuya vinculación así lo ameriten, se procederá al análisis y evaluación de las mismas para determinar las personas que serán objeto de la realización de sus historias de vida, a través de la concreción de una biografía obrera.

Memoria colectiva
En una última etapa se realizará, en base a todo el material recolectado y sistematizado en el Archivo Oral y Documental digitalizado, la identificación de las características peculiares de la Memoria Colectiva de la sociedad de Basavilbaso.

Hipótesis de trabajo
En el presente caso se intentará detectar información acerca de las experiencias de vida de los ex obreros ferroviarios, realizada a través de una selección de un grupo representativo trabajadores de diferentes áreas, radicados en la ciudad de Basavilbaso.

Beneficios
• Reforzar el proceso de concientización en la comunidad acerca del valor de su historia y la creación de lazos que refuercen la idea de identidad.
• Posibilitar el acceso a segmentos desconocidos de la historia local-social a quienes deseen investigar en temas del pasado y su proyección en el futuro.
• Detener la pérdida de parte del patrimonio intangible de la comunidad para poner este patrimonio al servicio de la comunidad.

A modo de conclusión.

  La concurrencia de diferentes actores puede permitir que no desaparezca el esfuerzo de tantas otras voluntades que forjaron el destino de una época. En este esfuerzo se deben encontrar abocados diferentes sectores, individuales e institucionales, que colaboren desinteresadamente en pos de que sea realidad concreta y no un mero deseo permanente por conocer la historia y construir la identidad. Sin la concurrencia de todos, desde el lugar que decidamos actuar, resulta imposible lograrlo.

  Todos los integrantes de la comunidad, desde sus actividades, pueden aportar su conocimiento en el área que le corresponda; sean estos espacios tanto específicos como la archivistica, la historia, la museológica, la carpintería, la logística o simplemente la comunicación de la existencia de fondos documentales en peligro de desaparición.

  Acciones que nos permiten creer que es posible; puesto que cuando un historiador elige un tema para realizar su investigación, el primer problema que tiene por resolver es la accesibilidad y asequiblilidad de las fuentes documentales que necesita. Pero, para que esto pueda suceder dichas fuentes deben existir y estar sistematizadas y abiertas a la consulta sin peligro de producirse, con su manipulación, deterioros en ellas.

   Al existir el documento, la investigación es viable y el hecho pasado indagado trasciende su tiempo para transformarse en hecho histórico, de lo contrario desparecería desvaneciéndose en el olvido.
Tal sentido de trascendencia es el que posee toda comunidad en esencia, al mantener vivo en la memoria sus años de actividad y reclamando su permanencia en el tiempo cuando ya ha perdido su acción en el espacio social.

   Permanencia, conservación, accesibilidad y asequibilidad son conceptualizaciones teóricas que necesitan ser realidad en el archivo y la memoria colectiva, razón más que atendibles a la hora de justificar el esfuerzo por rescatarlo del deterioro y el olvido.

   Concienciar es el único medio para poder concretar esta necesidad y, de esta manera, brindar la posibilidad al historiador de realizar, honestamente, su trabajo: problematizar, investigar, conocer y dar a conocer.

Bibliografía

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Dirección de informaciones y publicaciones ferroviarias, “Origen y desarrollo de los Ferrocarriles Argentinos”, Buenos Aires, El Ateneo, 1946

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López Mario y Waddell Jorge (Comp.) “Nueva Historia del ferrocarril en la Argentina, 150 años de política ferroviaria”, Buenos Aires, Luniere S.A., 2007

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Yerushalmi Yosef Harym, “Reflexiones sobre el olvido”, en Usos del olvido, Buenos Aires, Ed. Nueva Visión, 2006


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