3ª JORNADAS DE HISTORIADORES Y CRONISTAS BARRIALES
REALIZADAS EN ROSARIO EL 17 y 18 DE OCTUBRE DE 2008.
3º JORNADAS DE HISTORIADORES Y CRONISTAS BARRIALES.
Rosario, 17 y 18 de octubre de 2008HOMBRES DEL FERROCARRIL NEUQUINO.
CEHEPYC/ CLACSO,
Universidad Nacional del Comahue, Facultad de Humanidades.CHÁVEZ, BEATRIZ CAROLINA,
Licenciada en Historia, Investigadora CEHEPYC.PASAJE GUZMÁN 636, (0299) 4430537
vickycha2003@yahoo.com.arMódulo 3.
Historias de ferroviarios.
Anécdotas del ferrocarril. Lugares, actividades, personajes relacionados con el ferrocarril.
Perfil del ferroviario: el trabajo en el ferrocarril, función social que cumplía.Hombres del ferrocarril neuquino
El ferrocarril ha constituido un factor clave en la consolidación de la nueva capital: junto con él, llegó también la comunicación con lejanos lugares y la posibilidad de brindar hogar y trabajo a los inmigrantes y demás trabajadores de sus vías.
Así, la estación era el lugar de encuentros y paseos; allí se reunía la población estable de la vieja capital con aquéllos que la visitaban.
Estudiosos de la historia local han analizado las razones por las cuales se produjo la llegada del ferrocarril a Neuquén. Tal es el caso de la Dra. Orietta Favaro, que ha señalado como causas principales del arribo de este medio de locomoción y comunicación a la región, el aislamiento neuquino luego de la Campaña al Desierto y las tensiones entre la Argentina y Chile, originadas por el Tratado de 1881, que determinaron una “paz armada” con preparativos para la guerra. Es así que se hizo la prolongación de la Línea Bahía Blanca – Neuquén a cargo del Ferrocarril del Sud .
El objetivo de este trabajo es, por tanto, dar cuenta de relatos de vida cotidiana de los hombres cuya impronta forjó el quehacer ferroviario de la capital neuquina, valiéndonos de la historia oral proporcionada por los testimonios de diversos actores sociales. Queremos también recordar, a través de poemas escritos, los caros sentimientos que éste despertó en los habitantes de esta capital.Don Aurelio Fentini
Don Aurelio Fentini nació en Bahía Blanca el 11 de septiembre de 1917. Hijo de inmigrantes italianos, su padre fue dirigente ferroviario y cooperativista de esa ciudad. No completó la escuela primaria porque a los trece años comenzó a trabajar. En 1937 ingresó a trabajar en el ferrocarril. Allí desarrolló distintas actividades sindicales.
La afiliación política a su partido
Su labor ferroviaria comenzó en el pequeño poblado de Darwin y posteriormente fue trasladado a General Pico, La Pampa, donde en 1944 se afilió al Partido Comunista. Luego participó en comisiones de ayuda a los aliados que se debatían contra el eje en la Segunda Guerra Mundial, y también en el Comando Ferroviario Democrático en el que participó como delegado en Buenos Aires.El arribo a Neuquén
En 1948 fue transferido a nuestra ciudad, donde permaneció hasta su jubilación, en 1972.
Fue Instructor de la Escuela Técnica en la preparación de futuros maquinistas: dictaban las clases en el local de La Fraternidad.Detenciones
De todas las veces que estuvo preso por su afiliación política, la más curiosa privación de la libertad de don Fentini fue aquélla que le aplicaron en 1959 cuando el general Eisenhower, entonces presidente norteamericano, visitó Bariloche. Lo notable era que el visitante pasó a varios miles de metros de altura sobre Neuquén pues llegar a la ciudad lacustre por tierra era obra de titanes. No obstante la seguridad prevista, Eisenhower exigió que Fentini y otros “camaradas” estuvieran sin ver el sol hasta el retorno a su país. Otra detención “por razones de seguridad” registró cuando llegó a Neuquén el entonces presidente Levingston.El ferrocarril trasandino
Entre los apuntes de Fentini, que atesora su esposa, doña Mara Lombardo, se encuentra el proyecto del ferrocarril que elevaría a las autoridades en caso de ser elegido para ocupar un cargo público, en la década del 70’.
Unos de los pasajes de sus apuntes revela la necesidad y el porqué del proyecto: “Viejo anhelo Zapala-Chile: gran conveniencia de acercamiento de ambos países, con puerto de salida para nosotros al Pacífico y con ello nuestras exportaciones se beneficiarían con los países que están en esa ruta marítima, y Chile en el Atlántico en misma situación – ambos con puertos francos en el país vecino”.
Nuestro ramal a Pino Hachado, que sería al límite de Chile, podría tener tendido de vías a distintos centros mineros de nuestra provincia, previo estudio de zona y su conveniencia.
Zapala podría ser un núcleo ferroviario para un recorrido profundo de nuestra provincia y vía de comunicación con otras provincias que poblaría su zona adyacente y a la vez custodia de frontera”.Canción para un ferroviario
Su apasionamiento por todo lo que realizaba incitó al poeta Carlos Horacio Herrera y al músico Juan Eymann a crear esta hermosa canción en honor a Fentini:
“Ya viene el Lobo Fentini
conduciendo “el Zapalero”,
sembrando una larga nube
como adioses de pañuelos,
y sueña que el humo escribe
la palabra compañero.La boda de la caldera
Es un ojo del infierno
devorando los caldenes
que arroja Julio Cichero,
hasta que el Lobo le grita:
“¡Tenga mano fogonero!”Como un sueño repetido,
siempre viejo, siempre nuevo,
les pasan por las pupilas
estaciones y apeaderos,
y el maquinista ya sabe
que son de fierro sus huesos.Por ese puño cerrado
que agita como bandera,
habla el corazón del Lobo
cuando deciden la huelga,
y siente Aurelio Fentini
esa gloria de ser pueblo.Qué largas que son las noches
del obrero prisionero,
cuando el techo de la celda
se baja a oprimir el pecho,
si es que piensa en su familia,
Sin la sal, el pan y el techo.¡Qué cosa tan complicada,
ser militante y obrero,
si lo han inscripto en las listas
de los que siempre van presos,
hasta cuando va de pesca
un gobernante extranjero!Pero, ¡hay que vivir la fiesta!,
si hasta parece de cuento,
cuando el piquete de huelga,
-ariete de los obreros-
viene a rendir el informe
del castigo a los carneros.
Para Aurelio Fentini, militante y obrero.
Para Julio Cichero, amigo de corazón entero.
Noche del 15 de septiembre de 1980.Todos estos sentimientos despertó este personaje ferroviario que no dudó un instante cuando de defender ideales se trataba.
Sus memorias
Don Aurelio plasmó sus memorias en páginas escritas con una vieja máquina de escribir; allí narró toda su vida al servicio del Partido Comunista.
Luchó por la defensa de sus compañeros, rechazó ofertas de puestos superiores, estuvo al frente de varias luchas y fue Secretario de la C.G.T. local. Apoyó a todo gremio en lucha como en el caso del Bancario, Petroleros, en la huelga del Chocón y otras.
Estas posiciones y luchas tuvieron su precio: fue dejado cesante, perseguido y detenido.
Fentini falleció el 2 de marzo de 1988.
Don Isidro Omar MorenoDon Isidro nació en Bahía Blanca el 24 de febrero de 1927. Era hijo del multifacético Saturnino Moreno Pérez, madrileño, músico, arquero en el fútbol, corredor de bicicleta y campeón de ajedrez en esa ciudad.
Su ingreso al ferrocarril
En junio de 1941 Moreno comenzó a trabajar en el ferrocarril como practicante sin sueldo (se cobraba cuando se relevaba una ausencia). En febrero de 1946 fue convocado para realizar un relevo en Mesa de Entradas de la inspección de Tráfico en Neuquén (luego denominada Superintendencia).
El último tren
En agosto de 1996 don Isidro regaló a cada uno de sus hijos una carpeta que contenía apuntes acerca de los ferrocarriles argentinos, su historia y la fecha del último tren de pasajeros de Zapala a Buenos Aires: el 11 de marzo de 1993. En el pasaje que relata la llegada del último tren, podemos leer lo siguiente: “Como comentario final a estas líneas de recuerdo, quizá embargado por la nostalgia, considero que el ferrocarril es el medio de transporte más ade-cuado para la economía del país, pero modernizado radicalmente. Recordemos que una locomotora puede abastecer de corriente eléctrica a una ciudad como Neuquén y ahí radica el poder de tracción de la misma. Puede arrastrar hasta un total de cuatro mil toneladas y actualmente a una velocidad horaria de 45 kilómetros por hora (tren carga) calcúlese en qué duración de tiempo puede llegar –por ejemplo– hasta Buenos Aires, distante 1188 kilómetros de Neuquén. Un saludo afectuoso. Isidro Moreno”.
Don Isidro falleció el 6 de diciembre de 2002. Queda el recuerdo en sus hijos, nietos y amigos como uno de los tantos hombres que, apasionado de su familia, amó también el ferrocarril y la añoranza de ver pasar el pasajero por la puerta de la colonia ferroviaria…
Don Alé Américo Rada
Hombre representativo del peronismo, don Alé mantiene intactos los ideales por los que luchara a lo largo de su vida. Nació en Chipauquil (Tierra Blanca) el día 27 de septiembre de 1936, en el paraje La Horqueta.El ferrocarril
Ingresó a trabajar el 19 de octubre de 1954; inmediatamente se afilió a la Unión Ferroviaria de Río Negro. Y el 20 de noviembre del mismo año se alistó en la Juventud Peronista en San Antonio Oeste.
Su gran satisfacción como peronista fue haber conocido a Eva en el primer gobierno de Perón; y conoció, asimismo, al General, cuando regresó del exilio, durante las charlas magistrales que el líder del justicialismo brindaba en la CGT.El arribo a Neuquén
El 4 de septiembre de 1965 vino trasladado y se fue a vivir a la colonia ferroviaria de Mitre y Chubut. Su trabajo en el ferrocarril estuvo a la par de su militancia peronista y su arduo trabajo gremial, por lo que fue perseguido durante toda su vida.
Quedó cesante del ferrocarril en diciembre de 1993, cuando cerraron los ferrocarriles durante el gobierno de Menem.Poema relacionado con los ferroviarios:
El poeta Norberto Merino le escribió al hermano de Alé, don Asshim Rada, también ferroviario pero en la ciudad de Zapala (a doscientos kilómetros de Neuquén) el siguiente poema:
El último jefe“Una señal está baja
Como esperando algún día
Vuelva rodando las vías
Aquel convoy que partió,
Poco a poco nos dejó
Una playa muy vacía,
La estación, su plataforma
Toda cubierta de yuyos.
Si hasta la vieja campana
Silenciosa se ha quedado
Sin tocar su melodía.
El Jefe colgó la gorra,
El silbato en el bolsillo,
A descansar jubilado.
La tristeza le ha blanqueado
Su tupida cabellera.
Se lo ve muy cabizbajo
Por las calles caminando
Del brazo de su compañera,
De lo alto a la estación,
a ver si llega algún tren,
muy sentado en el andén,
con la mirada perdida.
Así…fue gastando el tiempo,
Recordando cosas idas,
Anécdotas de salidas
Con cargas de minerales;
Dar salida a “El Pasajero”
En esos inviernos fríos.
Con un control sin igual,
Silencioso, vuelve a andar…
Las Lágrimas de sus ojos
Humedecen sus mejillas,
porque sus años gastados
le fue quitando esperanzas,
ilusiones y alegrías,
de ver la estación florida
de gente y de changarines,
parejas en el andén
prometiéndose el amor
en las llegadas del tren.
El diecisiete de febrero
Una fuerte campanada
Dejó quieto el corazón.
Una baliza apagada,
Como despidiendo al tren
Dejó sin luz a sus ojos;
En la estación, en el andén
Quedó su imagen grabada.
Una señal sigue baja,
Como un humilde homenaje,
A quien fuera su último jefe,
Don Asshim Rada”.
Norberto Merino.Zapala, febrero de 1999.
Cuántas verdades encierra el poema en sus palabras: es el sentir de las personas el amor al ferrocarril, medio de transporte de las multitudes, del pueblo, que unía y conectaba a los hombres sin distinciones sociales ni políticas, es la historia de los pueblos que él atravesaba y es el cariño hacia el jefe de la estación.
Pero también es importante destacar las férreas convicciones peronistas de nuestro entrevistado que no se amedrentaba ante las adversidades que se avecinaban.
Es, al final, una historia de vida, plagada de recuerdos.Francisco González, “Gonzalito”
Don “Gonzalito”, como lo recuerdan aquellos que lo conocieron, llegó a la región en el año 1948. Era hijo de inmigrantes españoles, llegados a la Argentina a principios del siglo XX. Se radicaron en Tandil, provincia de Buenos Aires, donde su padre trabajó de obrero ferroviario y trasmitió su vocación por el riel a sus hijos. En efecto, siendo muy joven, Gonzalito hizo un curso de un año que lo habilitó para trabajar como maquinista ferroviario.
Su primera experiencia fue en Copetonas, provincia de Buenos Aires, donde condujo una máquina a vapor. En 1948 fue trasladado a Neuquén, don-de había serios conflictos gremiales.La Fraternidad
Así se llamaba la asociación gremial que nucleaba a los empleados de Ferrocarriles Argentinos. Este Centro Ferroviario del Neuquén tuvo vital importancia porque cumplió tres funciones específicas: traslado de frutas, tren de pasajeros y traslado de petróleo en vagones-tanque (o “trenes morcilla”, por la forma y el color de los vagones). Gonzalito llegó a ser Secretario General de los ferroviarios en los años de Perón y, precisamente por el apoyo brindado al gremio petrolero durante el conflicto con YPF por mejoras salariales, fue dejado cesante.Secuelas de la huelga
Como el conflicto se prolongó en el tiempo, Gonzalito y sus compañeros fueron detenidos y trasladados en tren a Bahía Blanca, donde estuvieron presos por sesenta días.Logros y lucha
El encarcelamiento de Gonzalito hizo que quedara cesante y comenzara una nueva actividad: se dedicó al comercio vendiendo matafuegos.
Posteriormente, y antes de la caída de Perón, La Fraternidad logró la reincorporación de los cesantes. Por esta causa, Francisco volvió a trabajar en el ferrocarril pero sin abandonar su comercio.
Años más tarde, se hizo cargo de la ex distribuidora de sifones Drago, compró el fondo de comercio y creó un local de venta de productos de seguridad industrial llamado “Distribuidora Neuquén”.Don Celestino Andrés Sagaseta
Don Celestino nació el 26 de febrero de 1929 en Neuquén, capital del Territorio.
El ferrocarril
Celestino ingresó al ferrocarril el 13 de abril de 1949, a los 20 años, como peón. En esos primeros tiempos, se encargaba de limpiar la Estación del ferrocarril y de lustrar los objetos de bronce, como la campana. Luego pasó a inspeccionar las barreras del paso a nivel y posteriormente estuvo en tráfico, controlando la fruta de los vagones.
Con el ferrocarril recorrió muchos lugares pues lo trasladaban por todo el valle del Río Negro y Neuquén, hasta Bahía Blanca y a La Pampa.
Como el ferrocarril estaba en manos de los ingleses, a los operarios se les exigía conocer el manejo del telégrafo y para ello conocer el sistema Morse.
Entre sus recuerdos rescata la cuadrilla, llamada “Zorra”, que se encargaba de reparar las vías. Pero resalta que “siempre sus trabajadores fueron olvidados del escalafón; estaban a disposición las 24 horas del día y para todas las tareas como limpiar cloacas” recuerda con su carácter profundamente solidario y repleto de justicia.
Su carrera ferroviaria terminó cuando ascendió a Auxiliar hasta que la revolución de 1955 lo dejó sin trabajo y comenzó a trabajar en repartos de frigoríficos.
Nos cuenta que “con Perón ya se hablaba del Trasandino como un proyecto a realizarse, se estaban construyendo algo de vías”.
Fue un militante activo, concurría a las manifestaciones, para las que fabricaban antorchas con estopa de los bujes de los vagones ferroviarios, y salían a caminar las avenidas neuquinas a favor de Perón.
“Eran épocas de honestidad; mi casa me la hice trabajando de changador”, dice Don Celestino.
Llegó a ser Diputado por el Partido Justicialista, pero continúa cobrando su jubilación de ferroviario.Santiago Héctor Malaspina
Don Santiago nació en Lanús Oeste en 1924. Sus padres eran argentinos e hijos de italianos del norte.
Carrera ferroviaria y arribo a Neuquén
Don Santiago ingresó al ferrocarril el 23 de julio de 1946 en Bolívar, Provincia de Buenos Aires. Se recibió de Maquinista el 4 de junio de 1953.
La primera vez que vino al territorio neuquino fue en 1947, enviado por 5 meses junto con sus compañeros para la cosecha de la fruta. Se quedó para siempre.La huelga ferroviaria del 51.
En el Neuquén de ayer, todos los sujetos sociales y sus hechos se relacionan permanentemente: tal es el caso de la huelga que se le realizó al gobierno peronista, en la que se vieron involucrados actores como Don Sagaseta, Don Francisco González, entre otros. “Me echaron sólo por una semana”, co-mentó don Santiago, pues “la Sra. Eva Duarte prometió que nadie quedaría cesante”.La Fraternidad
Cuando le faltaban pocos años para jubilarse, don Santiago fue Revisor de Cuentas, entre 1969 y 1979, de esta agrupación que nucleaba a los empleados ferroviarios.El Ferro Club Neuquén
Este club nació por iniciativa de un grupo de ex-ferroviarios a quienes se les ocurrió la feliz idea de conservar -en un vagón del ferrocarril, asentado en la vieja estación- cuatrocientas piezas del ferrocarril: faroles, el viejo reloj de la estación, palanca de bloc de dar vía libre (de origen inglés); además de una plaqueta con la reproducción de uno de los perfiles de una máquina, entre tantas cosas.
ALGUNAS REFLEXIONES PROVISORIAS
En la concesión otorgada al F. C. Sud para prolongar su línea principal de Bahía Blanca a Neuquén, figuraba como una de las condiciones esenciales la construcción del puente sobre el río Neuquén.
Fueron enormes las dificultades presentadas a la empresa en la construcción del puente y la línea desde la confluencia, debidas únicamente a la falta de datos e informes fidedignos de esa región poco poblada y principalmente del río Neuquén, pues las tres crecientes excepcionales producidas durante la construcción causaron estragos considerables, arrastrando terraplenes y puentes e interrumpiendo el tráfico por mucho tiempo.
El joven ingeniero Carlos Krag fue elegido para construir el puente y la línea desde el punto de rieles hasta la nueva estación Neuquén, y en septiembre de 1899 se trasladó a la confluencia para practicar un estudio muy detallado del río en los puntos más aparentes para la construcción de un puente.
Construido el puente y trazadas las líneas férreas, el ferrocarril inició su rumbo hacia la localidad neuquina de Zapala, sin sospechar que su llegada marcaría un hito importante en la historia de estos territorios nacionales no sólo por el asentamiento de familias, con todo el despliegue social que ello implicaba, sino también por la función social que cumplió y las diferentes corrientes políticas que sus hombres defendieron a ultranza.
BIBLIOGRAFÍAFAVARO DE C., ORIETTA, La llegada del ferrocarril a Neuquén y su incidencia en el traslado de la capital desde Chos Malal a Confluencia, Separata del quinto Congreso Nacional y Regional de Historia Argentina. 1981. Pág.114.
PIÑEIRO, ARMANDO ALONSO, La Historia Argentina que muchos argentinos no conocen. Ediciones Depalma Bs.As. 3ra edición aumentada. 1980.
Diario La Cordillera del 8 de marzo de 1941.TESTIMONIOS ORALES
Familiares de don Isidro Moreno
Familiares de don Aurelio Fentini
Familiares de don Francisco Gonzalez
Héctor Santiago Malaspina
Alé Américo Rada
Celestino Sagaseta
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