La
Fundación de Bigand
Los campos en que hoy se levanta el próspero
pueblo de Bigand, pertenecieron al General Justo José de Urquiza
y tras el asesinato de éste por las huestes de López Jordán
en 1870 pasaron a manos de los sucesores. Dichos lares eran conocidos
como "Paraje de la Orqueta"
(sic) y con esta grafía se los denomina en diversos
documentos de la época comprendida entre 1862 y 1879.
Toda la región era conocida por "Pago de los arroyos"
por la obvia razón de la abundancia de estos pequeños
cursos de agua entre el "Arroyo de las hermanas" por
el lado Sur y el "Arroyo San Lorenzo" próximo
a la margen derecha del río Carcarañá en el límite
Norte. Hacia 1730 esa enorme extensión estaba en manos de cinco
terratenientes, y con el tiempo, se fueron subdividiendo por venta o
herencia sucesoria.
No hay indicios de que la zona haya sido habitada
por indios pampas. Los que ocasionalmente pasaban por el lugar provenían
de las inmediaciones del río Carcarañá o del norte
de la hoy Provincia de Buenos Aires que venían en tren de caza.
Estas etnias que se diseminaban por las inmensas extensiones pampeanas
preferían las costas ribereñas dados sus hábitos
de pesca y caza.
Por supuesto, a medida que eran desplazados
por los conquistadores fueron ocupando los espacios interiores y casi
siempre se defendieron con armas que eran significativamente inferiores
a las que poseían los "civilizados españoles o portugueses"
en primera instancia y donde entraron a tallar posteriormente otras
potencias esclavistas como los holandeses, ingleses o franceses, que
desde el continente africano introdujeron la raza negra donde eran cazados
como animales y como tal trasportados a América para subastarlos
como esclavos y cruelmente maltratados.
Sin duda el arco y la flecha no pudieron con
la contundencia de las armas de fuego y la única ventaja que
tenían era imponer el número a costa de ser diezmados
sin piedad. Cuando producían los temibles malones las matanzas
eran ejecutaban con la incontenible ferocidad que fue la respuesta lógica
al maltrato que recibían de sus opresores que les quitaron las
tierras y riquezas que les pertenecían por derecho natural y
por añadidura pretendieron suprimirles la libertad de la que
gozaban, prefiriendo inmolarse en la lucha antes que someterse a la
esclavitud y explotación.
Así se fue gestando, lenta pero inexorable,
la dura conquista de América, cuyos cuantiosos recursos paliaron
las hambrunas europeas con productos como la patata, la batata, la mandioca,
el maiz, el zapallo, los porotos y tantos otros de un largo listado
que se sumaba a la incipiente siembra de cereales originarios de Europa
que en estas tierras vírgenes crecían con mayor vigor,
rinde y calidad. Esto sin tener en cuenta las enormes reservas de minerales
que alentaron la codicia al extremo de vaciar de "plata" al
cerro Potosí. Esto sólo a modo de ejemplo.
Decía más arriba que una enorme
extensión de los campos de los sucesores de Urquiza, fueron adquiridos
por Honorio Juan Bautista Bigand a partir de 1877 con los que fundó
la denominada Colonia San Pablo (que antes se llamó Colonia Urquiza
fundada por Julián de Bustinza), y en dos compras posteriores
que les efectuó a otros propietarios integró la superficie
sobre la cual su hijo Víctor Bigand fundó el pueblo
que hoy lleva ese apellido y constituyendo un importante distrito rural
que con el tiempo se acrecentó al escindirse de Chabás.
El pueblo de Bingand fue uno de los últimos
fundados en el departamento Caseros, en 1909, fecha que coincide con
la inauguración de la estación de ferrocarril. No podemos
dejar de reconocer que si bien el tendido de las vías constituía
un excelente negocio para los capitalistas de todo el mundo y de los
propietarios de los campos que eran atravesados por las mismas también
significó gran progreso y desarrollo para los pueblos que se
fundaron a su vera, y como valor agregado un mayor bienestar general
de la población con la creación de puestos de trabajo
que requerían mucha fuerza humana para suplir la incipiente tecnología
de la época.
Para defenderse de los malones y proteger las
vías de comunicación, las autoridades del virreynato establecieron
los "fortines" que en el sur santafesino se conocieron por
los nombres de "Pavón", "Melincué",
"India Muerta" y "Guardia de la Esquina". Los dos
últimos protegían la zona y el camino que viniendo desde
Pergamino luego de cruzar el Arroyo Pavón se dirigía hacia
Córdoba, y de ellos el que más interesa a nuestra historia
es el de "India Muerta" porque según algunas investigaciones
su emplazamiento habría estado cercano a las actuales localidades
de Alcorta, Bigand y Maizales.
La conexión terrestre entre Buenos Aires
y Santa Fe o Córdoba en la época colonial se efectuaba
pasando por Pergamino y desde allí, atravesando el arroyo Pavón,
al Fortín India Muerta donde el camino se bifurcaba hacia el
este a los fortines de Melincué y Pavón y desde este último
se retomaba la dirección norte a Santa Fe, mientras por la bifurcación
hacia el oeste se llegaba al fortín Guardia de la Esquina ubicado
en las inmediaciones de la actual San José de la Esquina señalando
el camino hacia la ciudad de Córdoba tras varias postas intermedias.
Honorio J. B. Bigand (que firmaba Honoré), en tres compras sucesivas
adquirió grandes extensiones de tierras y en la primera adquisición
a los herederos de Urquiza fundó la Colonia San Pablo, que fue
reconocida por el gobierno Provincial y puede considerarse la precursora
del pueblo Bigand. Gran parte de los campos que compró Honorio
Bigand pertenecieron hasta 1909 al distrito Chabás donde se tributaban
los impuestos y se hacían las inhumaciones..
Fallecido este terrateniente, todos los campos
pasaron a mano de su hijo Víctor Bigand, que ocupó la
presidencia de la Comuna de Chabás, función que cumplió
desde el 16 de abril de 1900 hasta el 2 de octubre de 1903 junto a otros
caracterizados vecinos, período de tres años y medio que
mereció la calificación de muy progresista.
Víctor Bigand tras seis años de haber dejado la
función pública, presentó una solicitud para la
fundación de un pueblo sobre una extensión de 7000 hectáreas
presentando los planos confeccionados el 3 de julio de 1909. En el escrito
dejó constancia de que las vías del Ferrocarril Rosario-Puerto
Belgrano atravesaban los campos de su propiedad y la compañía
constructora también había levantado una estación
que se habilitaría para carga y pasajeros entre los kilómetros
73 y 75.
En ese entonces, estaba vigente aún la ley de colonización
promulgada en 1887, razón por la que también solicitó
la eximición por tres años del impuesto de contribución
directa para los campos comprendidos en la presentación y como
compensación tomar a su cargo la construcción de un edificio
escolar invirtiendo entre 7 y 8 mil pesos, además de una donación
extra de 4 mil destinados a la construcción de la iglesia católica.
Simultáneamente ofreció la donación de los terrenos
exigidos por la ley para levantar los edificios públicos habituales,
iglesia y agregó además para Comisión de Fomento
y cementerio que no eran requeridos en la ley.
Hubo algunos chisporroteos que demoraron
la decisión del Gobierno para autorizar la constitución
de la Comisión de Fomento, pues las Comunas de Chabás
y de Alcorta pusieron reparos ante la inminencia de ver reducidos sus
ingresos al dejar de percibir impuestos que en más serían
tributados en el nuevo distrito de Bigand.
Tras algunas observaciones hechas en el trazado
del pueblo que fueron cumplimentadas, finalmente el 26 de enero de 1910
quedaron completados todos los trámites de reconocimiento y de
la creación de la Comisión de Fomento, pero le fue denegado
el pedido de eximición de impuestos sobre la totalidad de los
campos, acotando este beneficio sólo a los lotes de la zona urbana
para facilitar la construcción de viviendas, para lo cual el
mismo Víctor Bigand donaba ladrillos para que las viviendas fueran
lo suficientemente sólidas y presentables.
Víctor Bigand había hecho construir a su cargo un edificio
que sería destinado al funcionamiento de la Comuna, razón
por la que a partir del 15 de febrero de 1910 la primera Comisión
de Fomento se hizo cargo de la administración del pueblo. Fueron
sus primeros miembros los señores Antonio
Simonet como presidente, el señor Nazario Pinós
como Tesorero y el señor Francisco Dryón como vocal.
CREACIÓN DEL JUZGADO
DE PAZ y REGISTRO CIVIL.
Creado el Distrito Bigand, surge de inmediato
la necesidad de contar con las instituciones que junto a la indispensable
Comisión de Fomento y la Comisaría de Policía,
atendieran los requerimientos de la población en otros aspectos
que hacen al funcionamiento de todo nucleo organizado con pretensiones
de progreso.
Hasta ese momento, todos los habitantes debían
procesar sus trámites judiciales y oblar sus tributos a través
de la Comuna de Chabás y para muchos habitantes de la zona rural
significaba recorrer una distancia que superaba los 40 kms., por cuya
razón los mismos peticionantes que gestionaron la Comisión
de Fomento, hicieron lo propio solicitando el 10 de abril de 1910 el
necesario Juzgado de Paz y Registro Civil. Esta solicitud fue reforzada
por otra presentación de Víctor Bigand que ofreció
un lugar en su residencia a título gratuito por un par de años
y hasta que se dotara al organismo solicitado de un adecuado lugar para
funcionar.
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(Continuará)