Museo Histórico
Municipal de
Cañada de GómezDepartamento Iriondo - Provincia de Santa Fe
La Historia de un Museo de Historia
Por Gerardo ÁlvarezTranscripción de un folleto del año 1995 Editado por la
Asociación "Amigos del Museo"Al día siguiente de aquel recordable 7 de octubre de 1922 en que Cañada de Gómez fue declarada ciudad, se colocó la piedra fundamental del Teatro Verdi, en un acto al que asistió el Gobernador Mosca. En poco más de dos años la Asociación Italiana "Unione e Benevolenza" pudo terminar el hermoso edificio cuyo gran impulsor fue el presidente de la entidad don Feruccio Ardigó, y la función inaugural se realizó el 14 de febrero de 1925 con la presencia de otro gobernador, Aldao, ocasión en que se cantó "Il Trovatore" de Verdi, protagonizada por la notable soprano Adelina Agostinelli y Adalberto Giovannoni, bajo la dirección de Antonio Marranti y con el concurso de músicos de la Asociación del Profesorado Orquestal de Buenos Aires.
El edificio fue construído por Alberto y Pedro Franzinelli según proyecto del Ingeniero Dante Ardigó, quien destinó amplias salas para "club" en los altos del teatro. Ellas fueron ocupadas a partir de 1927 y durante cinco décadas por la Asociación "Dante Alighieri" y allí enseñó italiano, a fines de los años treinta, la escritora Syria Poletti. Esas salas con, ahora, la sede del Museo.
Hace más de tres décadas, el doctor Julio Marc -fundador y director del Museo Histórico de Rosario- trató de interesar a las autoridades municipales de Cañada de Gómez para que formaran un organismo similar en ésta, prometiendo la donación de parte de sus colecciones. Aunque el proyecto no prosperó, hizo entrega a la Municipalidad de Cañada de Gómez de un par de morteros criollos y de materiales arqueológicos hallados en su antigua estancia "La Florida", lindera al río Carcarañá, elementos que ahora son patrimonio del Museo.
En 1965, durante la intendencia de Don Ricardo Romegialli, la Municipalidad designó una Comisión Honoraria de Asuntos Históricos presidida por Don Nemesio Valbuena e integrada por el Ingeniero César Torriglia y los señores Vicente Leoni, Mario Maero, Francisco Trujillo y Gerardo Álvarez, a la que luego se incorporó también Dante Ardigó. Aunque ella no pudo concretar la iniciativa de integrar un archivo histórico, reunió mucha documentación de interés para la historia de Cañada de Gómez que actualmente pertenece al Museo por donación de quienes la formaron o de sus familiares, como en el caso de Leoni yValbuena. Integrando el archivo personal de este último, ingresó al organismo una muy completa colección de publicaciones editadas en Cañada de Gómez desde fines del siglo XIX que había iniciado Don Elías Bértola, periodista y cartógrafo italiano radicado en el medio desde la década de 1880, quien con sus "Apuntes históricos de Cañada de Gómez" (1923) fue el precursor de la historiografía local, enriquecida luego por una de las primeras pobladoras, Margarita Hansen de Schnack, quien arribó con sus familiares el 1º de agosto de 1867, y en su plácida vejez escribiera "Quien realiza un viaje tiene algo que contar" (1931), relato que la muestra como una sensitiva cronista del Cañada que fue.
En forma paralela a la gestión que realizó para reactivar la vida cultural de la ciudad, la Comisión Municipal de Cultura se abocó de inmediato a la tarea de crearlo y el paso más importante se dió el 2 de febrero de 1978, cuando la Asociación Italiana "Unione e Benevolenza" -en gesto que la honra- cedió gratuitamente a la Municipalidad las ya aludidas salas de los altos del Teatro Verdi para que allí tuviera su sede. Desde ese momento y durante varios meses se trabajó intensamente en la restauración de las dependencias, tarea que estuvo a cargo de personal municipal. Y en ese mismo año, mientras se recibían las primeras donaciones, se comenzó a percibir que la gente de la ciudad prestaba una cálida adhesión a la iniciativa.
El 3 de julio de 1979 el Intendente Cabezudo, cuyo incondicional y permanente apoyo posibilitó la instalación del Museo, firmó el decreto Nº 0533 designando a los miembros organizadores, responsabilidad que correspondió a Gerardo Álvarez (director), Heddy Brun (subdirectora) y Marta Martini de Travaglino (secretaria), integrantes de la Comisión de Cultura. Poco después los dos primeros, profesores del Colegio Nacional "Florentino Ameghino" y Sección Comercial Anexa, comenzaron a dictar clases de Museología e Historia local en el Museo, de las que participaron o participan activamente y en forma voluntaria sucesivos grupos de alumnos que mucho aportaron al engrandecimiento de la casa, en la que por más de dos décadas se viene desarrollando una experiencia educativa singular que cuenta con muy escasos precedentes en el país.
Mientras muchas vecinos de la ciudad colaboraban con generosas donaciones de testimonios y documentos que fueron acrecentando en forma notable el patrimonio del Museo, el Intendente Cabezudo dotó al organismo del mobiliario adecuado al adquirir, en febrero de 1980, las valiosas vitrinas de Joyería Ribotta. Y el 19 de agosto de ese año el mismo Intendente promulgó la ordenanza de creación del organismo, cuyos fines serían reunir, restaurar, conservar y exhibir ordenadamente testimonios y documentos sobre el pasado local y regional, crear un archivo histórico y una biblioteca y hemeroteca especializadas, editar publicaciones, realizar investigaciones históricas, auspiciar actividades de extensión cultural y prestar asistencia educativa a las escuelas.
El Museo fue inaugurado un frío 12 de julio de 1981, ocasión en que los balcones de la planta alta del Teatro Verdi -donde funciona el organismo- se engalanaron con banderas de la Argentina y de Italia, España y Suiza, en homenaje a las colectividades extranjeras que mayor incidencia tuvieron en el pasado de Cañada de Gómez. Algo después, el 26 del mismo mes, "La Capital" de Rosario publicó la siguiente crónica sobre dicho acontecimiento: "En el transcurso de una ceremonia que se cumplió en esta ciudad, con la presencia del Intendente Municipal, Contador Gerardo Cabezudo, el Director del Museo Histórico Provincial de Rosario, señor Eugenio Travella, quien concurrió en representación del Ministerio de Educación y Cultura de la Provincia, y de otras altas autoridades y gran cantidad de público, se dejó inaugurado oficialmente el Museo Histórico Municipal de esta ciudad (...) Para destacar la trascendencia del acto usó de la palabra el Director del Museo, señor Gerardo Álvarez, quien expresó entre otros conceptos que "el especial estado de ánimo que todos tenemos en estos momentos, es propicio para hacer una retrospección hacia las raíces de la ciudad; así escucharemos las voces de Miguel Gómez, quien fundara la estacia que luego daría el nombre a la ciudad; la del primer habitante, Pedro Reün, y no dejarán de oírse tampoco la de aquellos que cayeron en la batalla de Cañada de Gómez, en 1861."
Recordó luego el desarrollo del pueblo y a las personas que tuvieron que ver con la construcción del "Teatro Verdi" y la formación del Museo, y agradeció a la Sociedad Italiana que cedió las salas donde funciona. Finalmente, agradeció también la gestión de las autoridades que impulsaron la iniciativa y contribuyeron a su concreción y terminó diciendo que "el museo deberá ser el guardián que custodia nuestros tesoros, los de la cultura, del pasado, los dones más preciados del espíritu".
El museo, que cuenta en sus registros con centenares de donantes, posee una biblioteca especializada en historia regional, un rico archivo documental convenientemente ordenado y catalogado, además de innumerables documentos y testimonios, parte de los cuales se exhiben en sus distintas dependencias.
En la sala "Doctor Julio Marc", se conserva material arqueológico de la zona y la colección de armas del museo. La sala mayor que lleva el nombre de "Elías Bértola", exhibe testimonios relacionados con la batalla de Cañada de Gómez (1861); el paso del Ferrocarril Central Argentino (1866); la colonización agrícola; la llegada de los inmigrantes europeos y los comienzos del pueblo; el surgimiento de las instituciones, la sanidad, la educación, el comercio y la industria; las tareas rurales; la actividad periodística; las luchas sociales y la actividad política de comienzos del siglo XX; la vida cultural, religiosa, deportiva y social; y colecciones de instrumentos musicales, máquinas fotográficas, monedas y medallas conmemorativas de acontecimientos locales.
En la sala "Nemesio Valbuena", que recuerda a un prestigioso historiador y periodista hispano oriundo de Castilla La Vieja, se aprecian los testimonios de colectividades extranjeras, en especial de las italiana, española y suiza, y la historia de los Teatros Verdi y Cervantes, pertenecientes a las dos instituciones más antiguas de la ciudad, la Asociación Italiana "Unione e Benevolenza" y la Asociación Española de Socorros Mutuos, fundadas en 1883 y 1889 respectivamente.
La evolución de la arquitectura del medio es mostrada en la sala "Dante Ardigó", y el organismo cuenta además con otro ámbito que ocupan su dirección, biblioteca y archivo, sala denominada "Vicente Leoni", en homenaje a quien fuera presidente de la Biblioteca Popular "Bernardino Rivadavia", director de la revista "Cultura" y esforzado animador, durante décadas, de la vida cultural de la ciudad.
Siendo Intendente Municipal Don Abel Romegialli, designó a través de un decreto también suscripto por el Secretario de Gobierno y Cultura, señor Héctor Alsina, como Secretaria, Sub-directora y Director del Museo, a las Profesoras Marta Martini de Travaglino y Heddy Brun, y a quien esto escribe, respectivamente.
Y el 24 de abril de 1991, se constituyó la Asociación "Amigos del Museo" de cuya comisión formaron parte como Presidente Armando Asigliano; Vice: Amalia Niesi de Del Piccolo; Secretaria: Lilia Romanelli de Albertengo; Prosecretaria: Estela Bondoni; Tesorera: Mabel Carletti de Ulloque; Protesorera: Dora De Bernardo; Vocales Titulares: Nancy Maggi de Spinazzé; Diego Torresi; Susana de Salomoni y Carlos Petinari; Vocales suplentes: Inés Fernandez; Ruth Castillo de López y Norma Giordano; Síndicos: Marcelo Ulloque y Adolfo Wytrykusz; siendo asesor de la misma el director del Museo.
Sabido es que en todas las civilizaciones se ha advertido desde siempre un decidido impulso que las lleva a reunir, conservar y exhibir documentos y testimonios del pasado, seguramente porque, como supo intuirlo Valèry, al carecer de imagen el porvenir es la historia la que suministra los medios para que el futuro pueda ser pensado; y a no dudarlo también, porque de ese modo afirman su propia identidad, alientan su quehacer cultural y estimulan el desarrollo del juicio crítico de sus integrantes. El Museo Histótico Municipal de Cañada de Gómez, "fruto de la idoneidad y del amor", al decir de un lúcido visitante, el notable actor Onofre Lovero, a lo largo de su existencia ha hecho, sin duda, modestas pero perceptibles contribuciones en ese sentido. Ello ha sido posible merced al decidido aporte de muchos, de la generosa gente de una ciudad que fue capaz de redescubrir sus raíces y de develar, con fervoroso y sostenido esfuerzo, su propio destino.
GERARDO ÁLVAREZ.