Medio Ambiente
ECOCIDIO EN VALDIVIA
Mueren Cisnes en Valdivia,
víctimas de contaminación
Santiago, Chile — Como nunca antes en Chile un conflicto ambiental ha causado tanta alarma y preocupación. Desde octubre del 2004, cuando los olores inundaron la zona en varios kilómetros a la redonda dando los primeros indicios públicos que algo raro pasaba con la planta de celulosa Arauco, hasta la fecha, los medios de prensa han destinado unas cuantas páginas a cubrir el tema, se han multiplicado inquisitivas columnas por el devenir del santuario de la naturaleza Carlos Anwandter y las imágenes transmitidas han logrado conmover incluso a quienes poca o nula filiación confiesan por la naturaleza.
El asunto ha ido adquiriendo un cariz cada vez más preocupante pues a los malos olores y ruidos iniciales provenientes de la operación de la planta, se ha sumado la muerte de un centenar de cisnes y la migración de unos tres mil ejemplares de estas elegantes aves.
No es nuestro ánimo insistir que Greenpeace previó, al igual que muchas organizaciones ambientalistas durante el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental del proyecto, que una situación tal como la que está acaeciendo, se produciría.
Lamentablemente nuestras aprensiones no fueron escuchadas y la autoridad ambiental, más preocupada por el crecimiento económico que por la conservación de los recursos naturales, terminó aprobando un proyecto cuya materialización es hoy mayoritariamente repudiada. Esto debe llamarnos a reflexión sobre la forma cómo en Chile se aprueban los proyectos de inversión. La ocasión sí parece propicia para insistir en el rediseño de la institucionalidad ambiental. Resulta meridianamente clara la necesidad de una Superintendencia Ambiental, con facultades y competencias propias.Ha sido en este contexto de excitación ciudadana que la Comisión Nacional del Medio Ambiente ha encargado un estudio tendiente a determinar los responsables de tal fenómeno. El primer informe entregado el día 16 de diciembre por la Universidad Austral, es categórico al señalar que la situación es explicada por fenómenos antrópicos y no naturales, quedando por averiguar qué actividad es la causante del problema. A nuestro juicio la respuesta a tal interrogante es clara, quien presumiblemente carga con la culpa de este ecocidio es la planta de celulosa Arauco, que entró en funcionamiento en febrero del año 2004.
Esta planta ha violado sistemáticamente las normas que rigen nuestro ordenamiento jurídico, y que se supone deben ser acatadas por todos los ciudadanos de Chile. No sólo nos referimos a las 19 irregularidades detectadas en la construcción y operación de la planta de celulosa, que habrían bastado para detener la producción, sino, además, al vergonzoso ocultamiento de un ducto no declarado en el Estudio de Impacto Ambiental, que sintetiza la mala fe con que han obrado los ejecutivos de la compañía.
No es de extrañar que ya se alcen voces señalando el caso como uno de compromiso con la salubridad pública, debido al más de un centenar de visitas al consultorio consecuencia de personas afectadas por síntomas de contaminación.
Greenpeace estima imprescindible la paralización de la planta, pues de nada sirven las multas y sumarios, de nada los llamados a la cordura y al respeto de las normas, pues estamos frente a una empresa irrespetuosa que ha dado sobradas muestras de no atender razones.
El permanente desapego y desprecio por la legislación nacional e internacional exhibido por los ejecutivos de Celulosa Arauco, no dejan otra alternativa. El Principio Precautorio suscrito por nuestro país, otorga soporte jurídico a una tal medida, máxime cuando los estudios encargados no son conclusivos, situación inmejorable para prevenir daños mayores, a través de la aplicación de este Principio.
http://www.greenpeace.org/chile/press/releases/ecocidio-en-valdivia
ACTUALIDAD
En 2004 provocó la muerte de
cientos de cisnes de cuello negro
PLANTA DE CELULOSA VOLVERA A ELIMINAR SUS RILES AL SANTUARIO DE LA NATURALEZASegún el único estudio científico existente, encargado por la CONAMA, la planta es responsable de la contaminación que dio muerte al ecosistema y al principal sitio de anidación de cisnes de cuello negro de Sudamérica (sitio Ramsar). También afectó las fuentes de trabajo de uno de los pilares económicos de Valdivia, el turismo. Hoy viernes reiniciará sus operaciones.
La planta de Celulosa Arauco y Constitución (Celco), responsable de la destrucción del Santuario de la Naturaleza “Carlos Anwandter” del río Cruces según el estudio científico encargado por la CONAMA a la Universidad Austral de Chile, en noviembre de 2004, y de la tenaz oposición de la comunidad valdiviana que tuvo que organizarse para hacer frente a la contaminación, anunció ayer jueves 11 de agosto que reabrirá el complejo productivo en horas de hoy viernes.
El anuncio fue hecho a través de un comunicado de prensa luego del acuerdo del directorio de la empresa de reanudar las operaciones de la planta que estuvo detenida por dos meses por no poder cumplir con los parámetros exigidos por la Comisión Regional de Medio Ambiente (Corema) de la Décima Región, en la resolución del 6 de Junio de 2005.
En esta resolución, la Corema modificó la autorización ambiental del año 1998, introduciendo limitaciones a sus efluentes líquidos, que hicieron inviable su operación, luego de que la ciudadanía valdiviana, los empresarios turísticos, productores agrícolas, colegios profesionales, agrupaciones científicas y las comunidades aledañas presionaran a las autoridades del país para detener la contaminación a la que estaban siendo expuestos.
Celco solicitó a la Corema una reconsideración de esa resolución, que fue acogida en parte y pidió además se le aclararan dudas sobre diversos aspectos técnicos.
INTENTARÁ AJUSTARSE A NUEVAS EXIGENCIAS
Luego de algunos ajustes realizados por profesionales del complejo productivo, la planta reanudará la operación con una producción limitada al 80 por ciento, y deberá hacer cambios y nuevas inversiones para intentar ajustarse a las nuevas exigencias establecidas por la Corema de la Décima Región, señala la declaración.
En la versión entregada a la prensa, Celco agregó que “el directorio ha resuelto además poner en marcha el proyecto para conducir los efluentes de la planta de San José de la Mariquina a un cuerpo de agua receptor distinto del río Cruces”, que según pidió el presidente Ricardo Lagos debiera ser el mar.
El directorio también pidió “disculpas a la comunidad de Valdivia por las molestias e inquietudes que ha debido afrontar” y pidió recomponer la confianza con la ciudadanía.
El grupo Angelini, desde hace 20 años comenzó con su plan forestal en una zona donde abundaba la selva valdiviana de bosque nativo, con más de 120 mil hectáreas de plantaciones de pinos y eucaliptos con miras a crear y abastecer, una de las industrias de celulosa más grandes del mundo
LINKS
Especial caso Celco
Especial Realizado por Diario Austral de Valdivia
www.diariosregionales.cl/celco/
Acción por los Cisnes
www.accionporloscisnes.org
Greenpeace Chile
www.greenpeace.org/chile/
Celulosa Arauco y Constitución S.A.
www.arauco.cl
Planta Valdivia
www.plantavaldivia.cl