Colectividades Extranjeras
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Rosario, 10 Julio, 2007 20:56
 
 
 

Inmigrantes
Libaneses:
Una impronta particular.

 

Autores:
Prof. Haydeé Haiek
Prof. Walter Müller

Contexto histórico.

  La gran corriente migratoria que llegó a nuestro país a finales del siglo XIX y comienzos del XX tenía, no pocas personas provenientes del Cercano Oriente. Desde el Líbano sus habitantes huían de la dominación turca, de la intolerancia religiosa y de las guerras permanentes, para encontrar enla Argentina, libertad, trabajo y paz.

 Aquí los acogieron con cierto recelo: no eran europeos y hablaban una lengua "inentendible"; pero los libaneses consiguieron con esfuerzo y constancia, insertarse en una sociedad abierta y democrática y lograron formar parte de esa "segunda Argentina" en la que se transformaría nuestro país, a partir del aporte poblacional del período mencionado.

  Nuestros padres y abuelos eran descendientes de aquellos comerciantes legendarios, sus antepasados, los fenicios, que habían recorrido el Mundo Antiguo, navegando, intercambiando productos y fundado ciudades en toda la costa mediterranea europea y africana. Había sido la actividad económica principal de su país y esa tradición armonizaba muy bien en las nuevas tierras.

  La creciente urbanización necesitaba de comerciantes que pusieran en manos de la población una variedad de artículos que la vida ciudadana requería cada vez más ampliamente. Por otro lado, esa actividad requería de un espíritu social amplio, afable y volcado a la comunidad, elementos todos, que los libaneses poseían y desarrollaron, adecuándolos al nuevo medio.

  Muchas veces hemos sustentado la hipótesis de que estos inmigrantes estaban lejos de ser lo que la creencia popular les adjudicaba: hombres pobres, con un atado al hombro vendiendo baratijas, cuando en realidad tenían una visión de progreso común en el Viejo Mundo, y desconocida por entonces en estas tierras.

  Eran personas con un nivel de educación aceptable, con deseo de superación y sobretodo convencidos de que la educación de sus hijos les daría a estos, las mejores oportunidades.

Metodología

  Para comprobar nuestro hipótesis realizamos el presente trabajo contando con la documentación existente en la Sociedad Libanesa, especialmente las fichas de inscripción de socios, cuyos datos ilustran sobre sus condiciones de vida.

  Esta documentación constituye una serie significativa que nos permitió analizar pormenorizadamente, los datos consignados y obtener conclusiones cualitativas, a partir de lo cuantitativo.

  Con ese objeto transcribimos los datos de 607 fichas, entre los años 1928 a 1978, 50 años, desde la fundación hasta la fecha tomada como referencia. Este material que en su formato ha sufrido modificaciones a través de los años, está completo, ordenado cronológicamente y mantiene las categorías necesarias para nuestro análisis.

  Se han tomado en cuenta las fichas de los socios masculinos, ya que las escasas femeninas del período no inciden en los números globales. De ellas se obtienen: procedencia de cada socio, edad, estado civil, profesión y año de inscripción. Este último dato, permite establecer la evolución de la Institución.

Nacionalidad de los socios

  Al considerar el origen de nacimiento de los socios, realizaremos dos interpretaciones:
                1 - Si consideramos todas las nacionalidades representadas exceptuando a los argentinos, los libaneses serían la nacionalidad más representativa de los socios, alcanzando un 66%. Esta situación corresponda a las primeras décadas de la Institución.

                2 - Si tomamos en cuenta a los de nacionalidad argentina, encontramos que son mayoritarios los argentinos, con un 85%, mientras que el segundo lugar lo ocuparían los libaneses con un 10%, situación que se dio pasada la mitad del siglo pasado, donde los descendientes   de libaneses y familiares políticos de estos serían la mayoría. Se sumará a esto la gran campaña que determinadas presidencias de la Institución llevaron a cabo para aumentar la nómina de socios.

  Entre las nacionalidades representadas encontramos:
                europeos (italianos, españoles, alemanes, griegos)
                asiáticos (sirios y palestinos) y
                latinoamericanos (paraguayos)

  Este abanico de nacionalidades da cuenta de la integración que los pioneros libaneses llevaron a cabo en la ciudad, incorporando a personas de diferentes orígenes, demostrando la hospitalidad que caracteriza al pueblo libanés, así como también el proceso de adaptación a la ciudad de Rosario como receptora de variadas nacinalidades.

  A pesar que el número de inmigrantes libaneses podría ser considerado como relativamente pequeño, comparándolos con otros grupos de migrantes, han sido en sus inicios, un grupo tenaz de emprendedores, que sintieron la necesidad de agruparse, e iniciar actividades de bien público en la sociedad rosarina que estaba en pleno desarrollo.

  Narraciones orales que sostienen que alrededor de 1960 "el 90% de los asociados de la Institución era libaneses", no tiene comprobación estadística que muestre ese porcentaje, por lo contrario nuestra afirmación es comprobable documentalmente.

Ingreso de nuevos socios 1948 - 1964 

  Desde la fundación de la Sociedad Libanesa, ha habido un incremento sostenido de nuevos socios, sin embargo, el período comprendido por los años 1948 - 1964 es el más destacado en ese aspecto. En esta unidad de análisis que comprende 16 años, se incorporaron un total de 437 socios nuevos, un resultado realmente sorprendente.

  Rescatamos dos aspectos importantes: 
        1 - El emprendimiento sostenido de quienes llevaron adelante las presidencias de aquellos años, y
        2 - La realidad económica y social que se vivía en el país en ese período, llamado "Estado de bienestar", con pleno empleo, y una apertura en la participación ciudadana, que redundaría en beneficio de las Instituciones.

Profesión de los socios.

  El estudio de la profesión demuestra que estas son variadas, incluyen, actividades económicas propias de nuestra sociedad.

  Los más numerosos son los comerciantes (250), si se suman los viajantes (24), que están en directa relación con el comercio, esta es la actividad principal de los socios del período mencionado.

  Los profesionales y estudiantes (126), constituyen el segundo grupo numérico; siguen en este orden: empleados (106), personas que se desempeñan en distintos oficios (75) y los que no registran su actividad suman (26).

  Queda claro a través de los números que la actividad comercial formal con negocios establecidos y personas relacionadas con las industrias que los abastecían (viajantes), confirman el nivel de preparación, visión de progreso, aspiración a la seguridad económica e inserción en la comunidad que sostenemos como perfil del socio, en contra de la creencia popular que mencionamos en el comienzo. Sustentaría además esta posición el alto número de profesionales y estudiantes, que probablemente constituyen la segunda y tercera generación de los socios iniciales, impulsores del desarrollo intelectual de sus descencientes.

  El estado civil de los socios, es un dato curioso, pues muestra que los solteros (337) superan a los casados (279) , evidenciando que los hombres más jóvenes son los más participativos.

Consideraciones finales.

  Este estudio desde la perspectiva de la historia social, que a partir de datos numéricos permite la interpretación de situaciones institucionales reales, nos posibilitó establecer un perfil humano de los integrantes de la Sociedad Libanesa, durante los 50 años iniciales de la misma, tomados como unidad de análisis. El enfoque no tradicional, sino más bien orientado al aspecto antropológico, del grupo que sucesivamente participó de la vida de la Sociedad, pone el acento en las características socio-educativas que están muy bien expresadas en las "Finalidades y Medios" del Estatuto Social original que aún rige y que dice "elevar las condiciones intelectuales, morales y físicas de sus asociados".

  Los migrantes libaneses llevaron a cabo una excelente labor desde que fundaron la Sociedad Libanesa de Beneficencia en 1928, no sólo en la búsqueda de adaptación a su nuevo entorno, sino también a reafirmar su entidad libanesa, en la ciudad que crecía a medida que acogía a migrantes del mundo entero.

  Esperamos que esta impronta particular se mantenga, con el compromiso y la participación de los actuales socios y de los muchos que deseen acompañarnos en los años venideros.

Prof. Haydeé Haiek
Prof. Walter Müller

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